7 maneras de vencer el perfeccionismo

La semana pasada te conté la historia de mi compañero de universidad que me advirtió del destino que me espera si continuaba siendo perfeccionista: «Vas a ser muy infeliz, me dijo». Lo cierto es que no siempre le creí. Pero resuenan desde entonces esas palabras en mi cabeza y he procurado vencer esta tendencia de la que me glorié por mucho tiempo.

Te comparto siete prácticas que utilizo para lograrlo.

Toma conciencia de que te lastimas a ti mismo y a los demás.

El mundo es imperfecto, por el simple hecho de que está inacabado. Está en continua transformación. Siempre habrá algo mejor más adelante.

Vivir con sueños de perfección te priva de tu vida. Haces la vida insoportable, para ti y para los demás. Pasar todo el tiempo creando expectativas destinadas a ser incumplidas genera frustración y resentimiento, en ti y en los que te rodean.

Seguramente puedes pensar en proyectos abandonados, relaciones rotas, negocios perdidos por tu actitud perfeccionista. El precio es muy alto. Si pasas tu vida esperando lo “perfecto” según tus estándares, dejas pasar la belleza y perfección de lo que “es”.

Busca lo suficientemente bueno.

“Lo bueno es enemigo de lo grandioso”, dicen algunos. Tienen un buen punto, van en contra del conformismo, pero la frase está incompleta o hay algo carece de un punto importante: «en realidad lo bueno es el origen de lo grandioso». Bueno es mejor que no hecho.

Acostúmbrate a buscar “lo suficientemente bueno”. Baja el estándar. En ocasiones utilizamos un  parámetro muy alto para protegernos y no exponernos al fracaso. Puedes crecer más si encuentras el equilibrio, entre la calidad y la acción.

Empieza por lo suficientemente bueno y después mejora un poco cada vez.

Acepta que eres humano y también lo son todos los demás.

Estableca estándares humanos para todos y acepte que la vida es así. Todo y todos tienen defectos y las cosas no siempre salen según lo planeado. Aún puedes mejorar las cosas, pero nunca serán perfectas. Y date cuenta de que no serás rechazado si las cosas que pasan o tú mismo no son perfectos. Al menos no por ser seres humanos razonablemente equilibrados, como la mayoría de la gente realmente lo es.

Compárate solo contigo mismo.

Compararte con otras personas de manera regular puede llevarte a hacerte sentir inferior. Siempre habrá mucha gente por delante en cualquier área de la vida. Entonces compárate contigo mismo … Ve tu mejora, ve cuán lejos has llegado. Mira lo que has superado.

Aprecia y concéntrate en lo que has hecho y lo que estás haciendo en lugar de lo que hacen los demás.

Haz lo que creas que es lo correcto.

Entonces te darás cuenta de que el perfeccionismo te dañará e intentarás evitarlo. Pero las personas, los medios y la sociedad que te rodean tienen influencia sobre cómo piensas y sientes.

Una de las mejores maneras que he encontrado para reducir esa influencia de manera práctica es haciendo lo correcto tanto como sea posible. Cuando lo haces, las expectativas de los demás tienen cada vez menos poder sobre ti y tomas más control de tu vida.

Porque al hacer lo correcto tu autoestima aumenta y las opiniones de otras personas sobre ti y sobre tu vida te importarán menos. Te habrás vuelto más fuerte, más seguro de lo que eres y no serás tan fácilmente influenciado por fuerzas externas.

Forma un entorno de estándares humanos a tu alrededor.

Las emociones son contagiosas. También lo es el perfeccionismo.

Y aunque puedes disminuir el impacto que tiene tu entorno, también puede funcionar a la inversa. Puedes remodelar tu entorno, por ejemplo:

Reducir o eliminar las fuentes que intentan reforzar el perfeccionismo en ti. Tómate un poco de tiempo para revisar los sitios web, revistas, podcasts, programas de televisión y libros con los que pasas tanto tiempo. Mira si tienen expectativas o puntos de vista realistas y positivos sobre ti y sobre la vida. Y si no, elige pasar más tiempo con las fuentes que te elevan y apoyan.

Pasa menos tiempo con personas nerviosamente perfeccionistas y más de su tiempo con personas que están tratando de mejorarse a sí mismas y / o están viviendo una vida de una forma positiva, sana y relajada.

Lo importante es moverte hacia adelante, no hacerlo todo de una vez

El pensamiento perfeccionista nos dice: “Tienes que hacerlo, todo, en grande, bien hecho y a la primera”. No es verdad.

Lo importante es avanzar, podemos hacerlo poco a poco y conforme lo hagamos ganaremos velocidad. En física este fenómeno se conoce como momentum.

La fuerza que se requiere para hacer que un objeto pase de estado de reposo a estado de movimiento es mayor que aquella que se requiere para mantenerlo moviéndose. Piensa en el caso de una rueda de piedra. Recuerdo que de niños visitamos un museo donde había una rueda de piedra. Ésta estaba sujeta a un eje en un muro.

Podías interactuar con ella. Con mucho esfuerzo comenzamos a girar la piedra entre varios niños. Al principio tuvimos que hacer mucho esfuerzo entre todos, pero una vez que la piedra ya estaba girando, un niño podía mantenerla en movimiento solo, sin necesidad de ayuda y con una sola mano. Esto se llama momemtum.

De la misma manera, podemos comenzar en pequeño y esperar a ganar velocidad poco a poco.

Si practicas algunas, o mejor aún todas estas prácticas que te comparto notarás mayor satisfacción en tu vida y, aunque parezca contradictorio, hasta más resultados.

Bonita semana.

About the author

Me gusta el aprendizaje, el crecimiento, contribuir al mundo; amo a mis hijos; explico cosas; comparto mis pensamientos; escucho a los demás; practico la filosofía y el coaching; doy conferencias, talleres y clases a quien se deje; me gusta dejar un pedacito de mí en la vida de las personas.
2 Comentarios
  1. Carlos Campos

    HolaAlex,
    Dios te bendice y guarde!
    Gracias por tu presentación con el grupo de USANA ! Mucho que aprender y aplicar de lo que nos compartiste! Un abrazo !

    1. Gracias, Carlos, bienvenido al sitio. Aquí encontrarás bastante contenido y herramientas que pueda complementar lo que comentamos en la conferencia y siempre estará disponible para ti para consultas futuras. Un abrazo.